viernes, 18 de agosto de 2017

Carta al Obispo de Huelva

En esta carta escrita los primeros días del mes de agosto al obispo de Huelva, vuelvo a tener deseo de retomar la posibilidad de querer ser sacerdote, aunque trato de justificar por medio de la denuncia que puse el día 22 de julio a la conferencia Episcopal Española, junto con diversos argumentos personales el hecho de poder evitar la carrera eclesiástica. El hecho de haber sido rechazado hace casi nueve años por la vía ordinaria, motiva ahora la posibilidad de justificar mi actividad misionera junto con mi testimonio de conversión, para ver si de alguna manera se podría convalidar los estudios. Aunque esto a priori pueda parecer un disparate, si se medita con quietud, esto podría ayudar a resolver parte de las crisis vocacionales que actualmente tenemos en la Iglesia. Es necesario conocer la denuncia que servidor ha hecho a la Conferencia Episcopal Española, para poder conocer de primera mano uno de los sueños proféticos de San Juan Bosco, donde advierte que el peligro que se viviría en la Iglesia por parte de los sacerdotes y religiosos, es el hecho de estar muy instruidos y formados.

En esta comunicación certificada por medio de un Burofax, se ha puesto en conocimiento la denuncia que recientemente he tenido que hacer contra la Salud Pública u Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. De igual manera, se trata de informar al obispo de la denuncia que he tenido que interponer a uno de los sacerdotes de la parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción. Toda esta información se ha ampliado enviando un paquete certificado con todos estos documentos.

A su vez he considerado muy importante transmitirle un gran misterio, que tiene relación con el rostro de la Venerable Sor María de Jesús, que fue una monja del S.XVII que está incorrupta en Ágreda en el convento de las concepcionistas. Trato de comunicarle que el rostro de la Venerable es prácticamente una réplica de la imagen del rostro de la Virgen del Rocío. Este misterio lo he tratado de compartir con diversas personas y organizaciones afines, aunque por desgracia se puede decir que no se lo han tomado demasiado en serio. Para este servidor todo esto puede resultar un hecho clave, para poder conseguir la canonización de esta gran mística, que escribió por revelación divina la vida y obra de Ntra. Madre del Cielo la Virgen María.

Con esta comunicación también se trata de poder dialogar personalmente con el obispo de Huelva, para poder tratar estos asuntos tan importantes desde mi perspectiva personal e incluso para toda la Iglesia.

 

jueves, 17 de agosto de 2017

«Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar?

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?» Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo." El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: "Págame lo que me debes." El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré." Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: "¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?" Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros m¡ Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.» Cuando acabó Jesús estas palabras, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán (Mt. 18,21–19,1).
 
Si hay algo que debemos de tener claro, es en primer lugar que el combate espiritual comienza desde nosotros mismos, pues esta vida es una constante lucha contra nuestro propio pecado e inclinaciones de la carne. A medida que el combate se intensifica en nosotros, es inevitable que las acciones tengan efectos colaterales, es decir, que es natural que la lucha tenga lugar con aquellas personas que más cerca tenemos o que más relación se tenga. Por la causa de Cristo sabemos que muchos santos han sido perseguidos no solo en los ambientes sociales que nosotros definimos como el mundo, que es uno de nuestros enemigos espirituales, sino incluso en el seno de nuestras familias, por lo que inevitablemente con el tiempo se extiende al entorno eclesial. La prueba del algodón que demuestra una autenticidad a la fidelidad de Cristo es indudablemente las persecuciones, que surgen cuando «el impío maquina eliminar al justo, porque sus palabras y acciones son incómodas» (Sb. 2,1 a.12-22). La experiencia a lo largo de la historia después de la muerte de Cristo, nos ha hecho conocer que muchas personas fueron martirizadas por sus propios familiares e incluso por la propia Iglesia, como ocurrió en el caso de Santa Juana de Arco, que fue condenada por la inquisición.
Es imposible librar un combate espiritual si la persona no permanece en la paz. Esto quiere decir que para poder ser fuertes en el combate, es indispensable tener la gracia de poder perdonar a aquellos que nos odian y arremeten contra nosotros de muchas maneras. Le lectura del Evangelio de este día, pone como último fin el ejemplo de perdonar, para que en el día después de nuestra muerte, podamos ser perdonados por el Padre Justísimo. Pero también nos deja claro que no debemos de procurar responder con el mal a nuestros semejantes con independencia de que puedan estar ciegos y sordos con sus pecados y su odio hacia nosotros. Que debamos perdonar y no desear el mal, no quiere decir que siempre tengamos que poner la mejilla renunciando a poder defendernos legítimamente con la palabra. No queremos que nuestros hermanos ni nadie sean privados de su libertad que es el mayor don que tenemos, pero si con paciencia les advertimos que si no se arrepienten y cesan en sus maquinaciones para procurarnos el mal, muy posiblemente la justicia deberá de actuar en consecuencia.
Las Escrituras nos dicen que no hay mayor deshonra para un profeta, entre sus parientes y su casa (Mc. 6,4). También el Señor nos dice que «el que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí» (Mt. 10, 37). Estas pericopas son claves para que tengamos claro de que debemos de actuar, porque aquellos que se rebelan contra Dios, quieren amedrentarnos y oprimirnos, para que el diablo por medio de ellos nos arrebate la fe y la esperanza cristiana, tiremos la toalla, nos deprimamos en el combate y entremos en la tentación de la desesperación, que es la antesala del Infierno.
Por desgracia, con mucho dolor tengo que comunicar por deber cristiano y para que recen por este servidor y mi familia, que después de haberme hecho «inútil» un sistema corrupto; después de haber sido rechazado por la iglesia  como sacerdote, misionero, religioso por la etiqueta social de enfermo mental, mi familia lleva tiempo tratando de incapacitarme, para que me tutele el Estado corrupto. Ahora mi familia colabora más de cerca con un Estado corrupto, para jubilarme de mi tiempo libre e impedirme que pueda servir a Dios y seguir trabajando por la salvación de las almas con libertad para denunciar la verdad. Cuando las personas pierden su sensibilidad humana y dejan de tener su esencia, tratan de atarte de pies y manos como pueden y donde pueden, ponerte cepos en la boca y hacer lo posible para que no puedas manifestarte de ninguna manera, aunque nos cueste incluso la muerte.
Le pedimos en este día a Jesús de la mano de su Santísima Madre la Virgen del Rocío, para que siempre tengamos la gracia de poder perdonar con el fin de poder  combatir en paz. Para que las perturbaciones de aquellos que se rebelan contra Dios se vuelvan contra ellos mismos y en un futuro antes de que pueda ser demasiado tarde, sus actos maliciosos y perversos sean causa para que puedan arrepentirse del daño que con mayor o menor conciencia hacen a Dios, cuando atacan a los hombres que aman su Justicia.
 

domingo, 13 de agosto de 2017

Estrenando en Misa la Kipá o el Solideo

Todos estamos acostumbrados a ver a ciertas mujeres que pueden cubrirse la cabeza con sombreros, aunque desgraciadamente se ha perdido hace mucho tiempo la piedad popular de hacerlo con telas sencillas. Los sombreros o cubiertas que he visto muchas veces en mujeres que frecuentan los templos, son más bien pomposos y para lucirse un poco.
 
En muchas ocasiones me he parado a reflexionar el hecho de porque los hombres no pueden cubrirse, cuando el mismo Jesucristo cuando oraba, leía las Escrituras y en sus tránsitos de peregrino se cubría la cabeza. Se puede leer en Internet muchos documentos que hablan de esta costumbre judía, y ciertamente nuestros hermanos mayores los judíos justifican muy bien las razones por las que deberíamos de seguir el ejemplo. Como todo lo relacionado con las costumbres, es menester tener una mente abierta, pues no es cuestión ahora de obligar a ningún hombre a que lo haga, después de tanto tiempo viviéndolo de esta manera en la Iglesia. Aunque tampoco pueden impedirme que lo haga desde este momento, porque teniendo también raíces judías sefarditas, para nosotros cubrirnos la cabeza es un gesto de humildad y de sentimiento de vergüenza.
 
¿Nadie se ha parado a pensar porque un hombre por ser obispo se puede cubrir la cabeza y el resto de los fieles tenerlo prohibido? El hecho de que un obispo pueda cubrirse la cabeza dentro de un templo en ciertos momentos litúrgicos, no hay que entenderlo desde la postura de poder que ostenta, sino desde la propia naturaleza humana. Esto quiere decir que aunque servidor no pinte nada en la Iglesia, también puede seguir su mismo ejemplo. Con esta justificación se podría decir, que si un obispo por ser hombre se pude cubrir la cabeza, servidor en este caso no tiene porqué ser menos que él. Yo respetaré sus costumbres y mentalidades y ellos deberían de comprender de igual manera mi perspectiva.
Cuando el sacerdote entraba en el presbiterio para celebrar, comencé a cantar: Que alegría cuando me dijeron, vamos  a la casa del Señor, ya están pisando nuestros pies, tus umbrales Jerusalén. En ese mismo momento me puse la Kipá, que es muy semejante a los solideos que llevan los obispos. Solo me lo quité cuando se consagraron las especies e hice varias adoraciones profundas rostro en tierra como los hermanos musulmanes y al recibir la Eucaristía. Nadie me ha dicho nada, pero si alguien no lo comprende y se revuelve contra sí mismo, le diré que la autoridad competente puede dirigirse a mí cuando lo disponga. Ya me gustaría que algún sacerdote quisiera dialogar, pues desde hace mucho tiempo apenas no quieren ni saludarme, sin darse cuenta de que no son muestras de auténtica caridad. De antemano debo decir, que hay que ser muy delicado con las cuestiones relacionadas con el antisemitismo.
 
Al obispo de la diócesis recientemente le he enviado un burofax que en breve podré publicar. Tampoco tendría inconveniente en explicarles todo esto, pues para mi seria además una oportunidad para llamarles al orden y ponerles las cosas bien claritas. Poder hablar directamente con algún obispo, sería una buena oportunidad para ponerles en las narices la denuncia que hace muy poco interpuse a la Conferencia Episcopal Española por incompetencia e irresponsabilidad. Además, podría contarles con mayor cercanía la persecución social y eclesial que llevo experimentando desde hace tanto tiempo en mi vida y aquí en Almonte.
En realidad, el hecho de ponerme la kipá, ya no solo es por el sentimiento religioso, pues considero que esta es una forma estupenda para comenzar a abrir las fronteras de la mente e invitar a nuestros hermanos judíos a que puedan sentirse  con nosotros como en su casa. Mucho oramos en las oraciones colectas por Israel, por el diálogo interreligioso, la paz, etc., pero muy poco hemos hecho hasta el momento para ser verdaderamente universales (Católicos), aceptando las costumbres de otros, para que podamos compartir  con ellos el Pan. Al respecto me quedo con aquellas palabras de San Pablo, cuando nos dijo que: «Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente, y quedaos con lo bueno»  (1 Tes. 5,21).

viernes, 11 de agosto de 2017

Comunicación solicitando apoyo a los Grupos Políticos Municipales





 
 
RESUMEN
Esta carta va dirigida al Grupo Municipal de Podemos Almonte, aunque aún tengo pendiente el envío para solicitar ayuda al Grupo Municipal del Partido Popular en Almonte. Imagino que les puede interesar las denuncias que he interpuesto en el Juzgado de la Palma y en el cuartel de la Guardia Civil estos últimos meses pasados.
Las causas de las denuncias abarcan multitud de delitos e irregularidades, por frustrar mi derecho a la Libertad de Expresión, sentimientos humanos. Por poner límites los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado al libre ejercicio de transparencia, borrando pruebas de delitos. Por xenofobia, homofobia, tratos inhumanos, degradantes y vejatorios. Por malas prácticas por parte de las autoridades. Por ocultación de información. Por coacción y detención ilegal. Por ocultación de información. Por coacción y detención ilegal. Por incompetencia e irresponsabilidad. Por explotación e incompetencia laboral. En general son muchos más los delitos, aunque todos se centran en verdad en una persecución psicológica por causa de la religión.
También me ha parecido apropiado mandar por correo estas denuncias junto con la carta que se puede leer a continuación, porque se trata de diversas denuncias ciudadanas que tienen relación con la corrupción de este municipio, partiendo de la Alcaldesa-Presidenta de Almonte, el funcionamiento del Centro de Salud, del propio ayuntamiento, sobre las malas prácticas de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado de este lugar, hasta las propias autoridades eclesiásticas. Aquí no se salva ni hasta este servidor, aunque a diferencia de muchos se puede decir que con frecuencia hago examen de conciencia, para poder confesarme con frecuencia, que es lo que todos deberíamos de hacer por el bien de nuestras almas y por mejorar el entorno social.
Con independencia a mi intención por buscar apoyo y se tome conciencia del verdadero mal que nos asola a todos, en la carta se refleja mi opinión con respecto al ámbito político. No me gusta el funcionamiento de la política en general, porque no defiende a la Familia y al niño indefenso no nacido, pero no quita que nos podamos ofrecer, para poder servir de alguna manera en la mejora del sistema.

 

Sr. D. Manuel Simón Martínez.

Me dirijo a Ud. como portavoz del Grupo Municipal Podemos Almonte, para tratar de ponerle al día sobre algunas irregularidades que he podido observar desde que llevo viviendo en este municipio.
Antes quisiera comunicarles que desde hace mucho tiempo, no creo en la política o lo que se hace desde hace tantos años en este ejercicio, ya que por desgracia deja mucho que desear. Digo esto porque para este servidor que les escribe, los primeros valores son la familia y el niño indefenso no nacido. Ya todos sabemos que desde la cabecera de todos los partidos políticos, desde hace mucho tiempo, esto queda a la cola de sus intereses. Esta cruda realidad refleja que el único interés de los gobernantes es hacer todo lo posible para poder conseguir votos, para luego después en muchos casos dedicarse en sus gobiernos a disfrutar de los beneficios que tienen los poderosos. Por esta razón, precisamente, no me sentí demasiado animado en las últimas elecciones a ejercer mi libre derecho al voto, aunque desde lo personal trato de estar comprometido por una sociedad más justa. Soy una persona que conserva sus principios y valores cristianos y, por esta razón, he tenido y tengo muchos problemas, porque de muchas maneras he tratado de dar la cara por otras personas más débiles e indefensas o que no quieren hacer nada por cobardía y por salvaguardar sus comodidades. Debo decirles además, que esta comunicación trataré de compartirla con otros grupos políticos activos en este municipio, pues debido a mi labor para establecer lazos de unidad, además de ser consciente de que la corrupción por desgracia la tenemos en todos los lugares, debo de decirles que no me puedo permitir casarme con nadie. Si decirles que este gesto de ponerme en comunicación con vuestro grupo político, no es solamente por mejorar nuestro entorno social, pues también lo hago porque siempre me ha molestado el típico ciudadano que lo único que tiene que decir y no hacer, es echar la culpa de todos los problemas a los grupos que gobiernan o hacen oposición. 
                Por causa de mi inclinación hacia aquellas personas más desfavorecidas de nuestra sociedad y compromisos con los valores e ideales cristianos, llevo experimentando desde hace casi catorce años diversos tipos de persecución psicológica por causa de la religión. La persecución inicial tuvo comienzo en el año 2004, cuando algunos familiares y algunas autoridades tomaron la decisión de ingresarme por primera vez en un psiquiátrico. Desde aquel momento, he sido un testigo directo de la corrupción que muchos experimentan en este campo que depende de la Salud Pública y del Estado. Desde hace muchos años he tratado de hacer frente a este sistema que trata de muchas maneras de oponerse al ejercicio de la Libertad de Expresión, recogido en el Art. 20 de la Constitución Española y en la Declaración de los Derechos Humanos, aunque la persecución más dolorosa para este servidor, es la que muchos cristianos comprometidos vivimos dentro de la misma Iglesia, por las envidias, rivalidades y faltas de confianza.
                Desde hace mucho tiempo, tomé la determinación de convertirme en una voz viva, que de vez en cuando tuviese la oportunidad de vocear y de denunciar muchas injusticias en la vía pública, ya que por desgracia, los medios de comunicación no responden ni atienden apenas las necesidades o denuncias de particulares. Las personas insignificantes como este servidor; como somos la mayoría, en realidad no tienen voz y cuando tratan de hacer algo, en mi caso lo han tenido hasta el momento tan fácil como atragantarme a productos químicos y encerrarme durante una temporada en un psiquiátrico. Ya el problema en mi caso no es la cobardía o el hecho de renunciar a mis comodidades, sino que cuando algunas personas como servidor queremos actuar, nos vemos reprimidos por los más poderosos de muchas maneras. Por esta razón he llegado a la conclusión personal, que en verdad casi todos están engañados, ya que viven bajo una dictadura, donde la normalidad es una falsa apariencia de paz y tranquilidad.
                Mi actividad personal estos últimos años ha estado orientada a la comunicación y diálogo y a denunciar todo género de injusticia social y eclesial. Desde el 15 de diciembre de 2011, quise empezar conmigo mismo, dando a conocer lo que en el argot cristiano conocemos como pecados, queriendo incluso compartir esta etapa ciega de mi vida desde la plataforma digital que personalmente administro desde el año 2009.
                A partir de este momento, comencé a considerar la posibilidad de seguir con las labores tan necesarias de denuncia, dentro de los entornos más cercanos, como han sido desde el seno de mi familia e incluso desde la misma Iglesia Católica. Se puede decir que trato de ser un ejemplo para otros, a pesar de las dificultades que experimento, pues toda mi actividad misionera dentro de la Iglesia y de la sociedad me han ayudado mucho a madurar como persona. Al poco tiempo de trasladarme el 16 de septiembre de 2016 de Alcalá de Henares (Madrid) a Almonte, donde tengo mi casa propia y mi familia por parte de mi madre, tuve la iniciativa de seguir ejerciendo mi actividad de anuncio del Evangelio y mis denuncias en un Blog (http://grupotalithaqumi.blogspot.com), que tiene como objetivo ayudar a crecer y apoyar a otros cristianos y personas de buena voluntad.
                La persecución en Almonte se ha acentuado más desde el seno de la Iglesia, aunque desde un principio se han visto involucradas las autoridades del orden, que como sabemos dependen directamente de las autoridades del gobierno municipal presidido por Dña. María Rocío Espinosa de la Torre. Por desgracia, la  mayoría de las personas no son conscientes de que son esclavas del sistema e incluso los más poderosos, pues he podido comprobar por mi mismo que por el simple hecho de querer cantar en Misa, he tenido que ser expulsado de malas maneras por la Policía Local por orden de los sacerdotes. Desde hace bastante tiempo tengo que reconocer que mi relación con los sacerdotes en este lugar y muchos fieles, no es como me gustaría, pues en verdad reflejan ser otra cosa de lo que supuestamente aparentan por los hechos que he tenido que soportar con paciencia hasta el momento. Desde esta última novena que se hizo en la fiesta de Pentecostés, antes de la Romería, he tenido que interponer once denuncias, por tratos inhumanos, degradantes y vejatorios de las autoridades y supuestos fieles laicos. Muchos de estos hechos los he podido registrar en dispositivos de grabación de audio para poder aportarlos como prueba en el juicio. He sido calumniado y se ha faltado de muchas maneras contra el honor hacia mi persona, frustrando mis sentimientos humanos. También en estas denuncias he querido poner en conocimiento que ha sido frustrado de igual manera mi libre ejercicio para poder practicar la transparencia, ya que diversas pruebas de audio han sido eliminadas por parte de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
                He tenido que denunciar también a la Alcaldesa-Presidenta de este municipio por diversas irregularidades pronunciadas en el último bando de la Romería, por xenofobia y homofobia. También me he apoyado en otro bando publicado el año pasado en contraste con el presente, para denunciar ciertas actitudes que denotan una gran hipocresía por parte de esta persona que ostenta el poder.
                En este documento donde he recopilado las denuncias que he interpuesto en el juzgado de la Palma del Condado y en el mismo cuartel de la Guardia Civil, pueden conocer todas estas denuncias. Finalmente no me ha quedado más remedio, después de haber estudiado otras posibilidades, que denunciar incluso a una autoridad de la parroquia de nuestro municipio, aportando los hechos acaecidos en mi estancia en este lugar que ido anotando en mi diario.
                Soy partidario de que todos los ciudadanos deben de hacer esfuerzos para poder lograr una sociedad más justa, pues no podemos cargar todas las responsabilidades a los gobernantes y opositores. Todos sabemos que escasean las personas que tienen valor y capacidad de renuncia para actuar por su cuenta, aunque surge otro mal conocido que es difícil de auscultarse desde sí mismo, que es cuando cada uno solo mira por su propio ombligo. De esta manera, como podemos apreciar, se juntan tres males comunes que no permiten romper contra el estancamiento de la corrupción, que son la cobardía, las comodidades personales y el egoísmo, impidiendo de esta manera la empatía necesaria como para establecer lazos de unidad.
                Después de haber hecho estas aclaraciones y haber pasado a la acción superando las palabras,  quisiera encomendarme a cualquier clase de apoyo que pudiesen hacer. Soy consciente de que todos debemos de pasar a los hechos, y debemos de romper con las apariencias, pues en verdad todos podemos hacer un esfuerzo para luchar contra todo género de corrupción y por trabajar verdaderamente por la sociedad que en el fondo todo ser humano anhela. Me despido de Uds. con la esperanza de encontrar algún tipo de colaboración, ofreciéndome desde este momento a cualquier actividad que pueda aportar de mi parte, poniéndome a disposición de cualquier servicio que se me pudiese ofrecer para mejorar nuestro entorno, sin ningún tipo de compromiso.


En Almonte a 10 de agosto de 2017
Jesús del Pino Marín (Suso +)

 

jueves, 10 de agosto de 2017

Morir para ser fecundos

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará.» (Jn. 12,24-26).
 
En este breve Evangelio de este día que hacemos memoria de San Lorenzo, que fue martirizado en las llamas, podemos pensar que es lo único que se refiere hoy la lectura, cuando habla del grano de trigo. En verdad la forma más literal de comprender esta interpretación es efectivamente la que se refiere a gloria del martirio por amor a Cristo, pero debemos de saber que la vida de aquellos auténticos fieles que tratan de hacer un servicio a la Iglesia y a la sociedad, viene a ser otra faceta del martirio. En esta modalidad martirial, la vida debe de ser entregada a sorbos y moderadamente.
¿Acaso tener que padecer persecución, humillaciones, desprecios, reprensiones humanas, calumnias, tratos inhumanos y degradantes, vejaciones, ser insultado o injuriado, juzgado con malicia, y el propio sufrimiento de esta vida, no es una clase de martirio? Por esta razón, se puede decir que todos aquellos que no padecen o su padecimiento, no tiene demasiada relación con la defensa de la causa de Cristo, no está muerto en esta vida. El buen cristiano debe de estar muerto y dispuesto siempre a hacerse siempre ostia viva de muchas maneras. Sobre todo en esta vida debe de tener disposición permanente para hacer muchas renuncias, para poder acabar con nuestro amor propio, que es el motor que nos induce a los pecados capitales.
Es necesario hacer renuncia de sí mismo, aborrecer muchas inclinaciones o pasiones humanas, para poder asemejarnos a nuestro Redentor, que se hizo Hombre para que nosotros lo pudiésemos tomar como modelo o patrón de vida. En realidad, quien consigue morir en esta vida de esta manera, porque no ha sido predestinado al ofrecimiento martirial de sangre, es aquel que verdaderamente vive, es aquel que puede sentir en su interior un rio de agua viva que salta hacia la vida eterna.
Para poder dar muerte al hombre viejo y revestirse de Cristo, es necesario esparcir la semilla de la fe en el servicio permanente de la oración y las obras, si es que queremos sentirnos verdaderamente vivos. Solo de esta manera podemos ser fecundos, para dar frutos de vida eterna, que es lo que más agrada al Señor
Le pedimos en este día a Jesús por intercesión de su Madre Santísima la Virgen del Rocío, que nos ayude a concienciarnos cada día de que debemos de vivir en puro ofrecimiento, para poder olvidarnos de nosotros mismos y podamos ser verdaderamente fecundos.     
 

miércoles, 9 de agosto de 2017

Comunicación solicitando apoyo a la Asociación Miraísmo Internacional.

 
Estimados miembros de la Asociación Miraísmo Internacional.
He conocido recientemente vuestra actividad y presencia en los medios y me he sentido muy identificado con vuestra venerable vocación orientada a la divulgación, promoción y defensa de los derechos humanos, la construcción de la paz, que rechaza todo acto de agresión basado en persecución y hostigamientos. Esto ha motivado mi deseo de ser parte de vuestro equipo, con mi reciente voluntad de querer ser voluntario en lo que se me pueda ofrecer.
Me dirijo a vuestra organización con la esperanza de poder encontrar algún tipo de amparo, ya que he sido testigo directo de cómo el Estado español vulnera los derechos humanos de los pacientes de salud mental. He podido informarme dentro de vuestro espacio digital, que de alguna manera realizáis estudios, informes e investigaciones que promuevan el Sistema Internacional de Derechos Humanos, como garante de la dignidad humana y marco de referencia para lograr la convivencia con respeto. Con respecto a estos informes e investigaciones informan que, tendrán una especial focalización aquellos derechos fundamentales con mayores índices de vulneración o aquellos cuya violación es poco visible.
 
Desde el año 2004 puedo considerarme una víctima del sistema dentro de la Salud Pública en España, en colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Hace casi seis años, tomé la decisión de elaborar un informe de mis experiencias psiquiátricas, ya que en todas las ocasiones han sido vulnerados mis derechos de Libertad de Expresión, como una inmensa mayoría de personas que he conocido en los diversos internamientos de carácter involuntario. En realidad, las personas que realmente necesitan ingresar en estos sitios son aquellas que más dominio o fama tienen sobre otros, aunque por desgracia se libran de ser sometidos a estas prácticas, donde se ensañan con los más débiles e indefensos de la sociedad.
He considerado que este informe que detalla una experiencia de persecución psicológica por causa de la religión, podría ser un material de mucho valor para vuestro estudio, ya que por vuestra parte necesitarían muchos años de experiencia para poder extraer toda esta información. Además, si quisieran estudiar esta clase de corrupción, no habría otra forma que la de tener que infiltrarse de alguna manera en esta corriente viciada, donde el mal de muchas maneras se retroalimenta. Mi estudio de investigación desde mi propia experiencia se identifica muy directamente con vuestra labor, ya que trata de ser un referente, para implantar en estos centros de reprensión de carácter cerrado las Normas del Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes (CPT), así como la Declaración de Derechos Humanos de la Salud Mental. La idea de poder identificar mi experiencia con estas normas y derechos, podría ayudar a muchas personas débiles e indefensas a tener mayor libertad contra este sistema corrupto.
 
Tengo que decirles que después de tantos años de tortura psíquica, trato inhumano y degradante, soportando una multitud de martirios con la toma de productos químicos, no me ha quedado más remedio que poner recientemente una denuncia en los tribunales de justicia. La persecución, el asedio y acoso, se ha visto cada vez más acusado, y por desgracia existen pocos colectivos que quieran apoyar esta causa, porque desconocen el avance de visión humanitaria que se podría alcanzar, si se pusieran límites a esta clase de instrumentalización del ser humano.
Teniendo en cuenta que valoran los mecanismos de trabajo conjunto para poder ser mediadores en resolución de conflictos y defienden la postura para la igualdad de oportunidades y el disfrute de todos los que trabajan por la mitigación de todo tipo de discriminación y manifestaciones de odio, para prevenir desequilibrios y conflictos sociales, considero que el material que pongo en vuestras manos es de un gran valor constructivo social. Este valor constructivo social se identifica perfectamente con vuestro lema de Renovación Absoluta, ya que desde la óptica religiosa, trato de centrarme verdaderamente en la raíz del mal, que en parte posee un carácter extrínseco al hombre.
 
Me tomo la libertad y el permiso de poder adjuntarles este informe por si quisieran considerarlo, aunque pueden conocer en detalle el contenido de la denuncia, así como otros anexos que consideré pertinentes para poder complementar esta causa, desde el siguiente enlace electrónico:
 
Finalmente decirles que me ha llamado poderosamente la atención vuestro lema, que es expresión de dignidad. Este lema se identifica potencialmente con mi labor personal desde hace muchos años, porque busca el crecimiento del individuo, la independencia, y la unidad. Pueden comprobar desde esta plataforma digital que personalmente administro desde el año 2009, que también me dedico a la tarea del diálogo, especialmente el interreligioso. Soy un acérrimo defensor de los valores y virtudes, especialmente de la pureza y la castidad, que lleva muchos años desde mi propio testimonio, luchando contra el mal de la pornografía, que ha sido uno de los caldos de cultivo para generalizar toda clase de perversión y corrupción en la sociedad.
Como digo, tengo mucha necesidad de encontrar en Uds. alguna clase de amparo o al menos que pudiesen valorar esta clase de voluntariado social que hasta el momento ha tenido un carácter anónimo. Desde mi propia experiencia, soy consciente de lo importante que es la unidad, porque por desgracia, aunque los ejemplos no abundan se que la honestidad, honradez e integridad, la moderación y respeto permanente a los valores estan sigilosamente penados en nuestra cultura actual.
 
Desconozco cuál podría ser la utilidad de todos estos informes y de este servidor por vuestra parte, aunque si de alguna manera pueden contribuir para establecer algún tipo de acción política orientada al servicio o bienestar de los conciudadanos, todo el esfuerzo durante casi cartorce años hubiese merecido la pena de cara a la defensa de la Libertad de religión o creencia.
Me despido permaneciendo a la espera de alguna respuesta por vuestra parte, y quedando a vuestra entera disposición para lo que pueda servir.
 
 Jesús del Pino Marín (Suso +)

martes, 8 de agosto de 2017

El trabajo sufrido del Evangelio (Voluntariado)

Después que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó Jesús, andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma.  Jesús les dijo en seguida: «¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!» Pedro le contestó: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua.» Él le dijo: «Ven.» Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: «Señor, sálvame.» En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: «¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?» En cuanto subieron a la barca, amainó el viento.  Los de la barca se postraron ante él, diciendo: «Realmente eres Hijo de Dios.» Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Y los hombres de aquel lugar, apenas lo reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y trajeron donde él a todos los enfermos. Le pedían tocar siquiera la orla de su manto, y cuantos la tocaron quedaron curados (Mt. 14,22-36).
 
En la primera lectura que la Iglesia hace en este día de la Escritura, nos habla de lo sufrido que era Moisés, en contraste con las labores del Señor que le llevaba su trabajo recorriendo muchos lugares de Tierra Santa. En un mundo tan preocupado por su propio ombligo, no es algo raro o infrecuente que muchas personas consideren las labores sociales como una pérdida de tiempo. Es evidente que la corriente de mentalidad materialista y positivista, piense que perder el tiempo por los demás no sea una labor o trabajo, simplemente porque precisamente esta labor no se vea remunerada por algún tipo de compensación económica.
Personalmente me ha tocado que hacer frente o aguantar este tipo de pensamientos por parte de ciertas personas en este pueblo, que piensan que el trabajo del Evangelio, como en este caso el de este servidor que ocupa su tiempo en poner el pellejo de muchas maneras para después poder informar a otras personas interesadas, son una pérdida de tiempo. Algunas de estas personas que se esconden tras un pseudónimo falso o que se identifican desde un anonimato, me han dicho en ciertas ocasiones que me dedique a trabajar. Me ha dado que pensar, teniendo en cuenta estos pensamientos que en realidad no se si se tratan de una misma persona con diferentes identidades, que la incultura en muchos lugares es tan grande en algunos que no saben aún que la tarea de escritor pueda ser un oficio o una vocación que puede estar al servicio de la sociedad desde un perfil de voluntario.
De otra cosa podría estar por demostrarse, pero de vago este servidor tiene muy poco, en primer lugar porque gracias a Dios en mi juventud he dedicado mi tiempo a estudiar una formación profesional de grado superior en la rama de Electricidad/Electrónica. En segundo lugar, puedo demostrar que por mi gusto al trabajo, en cinco años he podido desarrollar mi vocación como oficial de primera en mantenimiento industrial. También he dedicado mi tiempo libre a estudiar como cristiano donde haya podido haber una oferta de formación. He sido voluntario en una residencia de mayores en Alcalá de Henares durante casi seis años entre otras labores de carácter social.
Mi labor como voluntariado se ha desarrollado más desde una perspectiva personal, aunque nunca me he cerrado a la posibilidad de seguir colaborando de alguna forma con las necesidades sociales. Digo esto porque hace más de cuatro meses me presenté en el Centro de María Zambrano en Almonte para ofrecerme como voluntario. En un principio no hubo ningún problema, aunque el crucifijo que llevaba creo que me cerró las puertas al servicio. Hace unas semanas me volví a presentar con mis quejas, porque no me habían dado ningún voluntariado. Me expusieron sus propios problemas de comunicación y me prometieron darme un listado de las diferentes asociaciones en Almonte para poder presentarme personalmente. Hoy he podido presentar mi oferta como voluntario a 13 asociaciones. Estoy seguro que alguna de ellas se podrá interesar en mis servicios, aunque no descarto que pueda colaborar con todas aquellas asociaciones que tengan algún tipo de necesidad que pueda ser cubierta con mi perfil.
Desde que vine a Almonte, traté de iniciar varias iniciativas para poder ser  una ayuda, aunque no es culpa de este servidor que por ciertas condiciones de carácter religioso, haya tenido que ser despreciado de diversas maneras. Gracias a Dios, tengo tantas cositas escritas desde hace años en grupos sociales que me han dado de tantas formas su apoyo, que me veo capacitado para poder seguir ofreciendo mis servicios y trabajar sin ningún tipo de interés, que es lo que desde hace mucho tiempo me hace sentir tan bien. Lástima que la mentalidad materialista le pueda costar comprender esta forma de moverse.
Le pedimos en este día Jesús, de la mano de su Santísima Madre la Virgen del Rocío, que nos ayude a fijarnos más en los demás que en nosotros mismos, para que podamos estar al servicio de aquellos que necesitan ver en los demás que las labores desinteresadas tienen un gran valor de crecimiento personal. Para que las personas puedan descubrir que las tareas sufridas del Evangelio, tienen la mejor remuneración de todas las actividades que podamos servir.